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No estás solo

Las enfermedades crónicas son aquellas enfermedades de larga duración o progresión lenta.

La experiencia del dolor afecta y se ve afectada por nuestras emociones, pensamientos, comportamientos y entorno social, incluidas las personas que nos rodean. El manejo efectivo de este proceso requiere ganar conciencia y habilidades para utilizarlo en otras áreas de su vida que pueden verse perjudicadas. Todas estas emociones afectan al funcionamiento nuestro sistema nervioso. No saber guiarlas puede agravar los síntomas. Saber gestionarlas permite disminuir la ansiedad de ciertas personas y evita desagradables oscilaciones futuras debidas a una mala regulación emocional.

Estas enfermedades también suponen un coste indirecto como bajas o pérdida de capacidad laboral del paciente o de sus familiares, las nuevas adaptaciones en el domicilio, aislamiento social, etc.

El apoyo emocional de los profesionales, amigos y sobre todo de la familia, es fundamental debido a que el estado de ánimo modifica la percepción del dolor. Éste proporciona a la persona una sensación de estabilidad y seguridad que influye positivamente en su ambiente y en su salud física, y es crucial para su recuperación y bienestar.

Aquellos que sufren una enfermedad o dolor crónico experimentan desde el principio toda una batería de emociones desesperanzadoras y negativas, íntimamente relacionadas, a su vez, con las consecuencias físicas de su patología. Existen estudios donde se ha demostrado que facilitar a las personas que sufren dolor o enfermedad crónica la expresión de sus síntomas, ideas, preocupaciones, etc., les ayuda a mejorar en su proceso. Esta situación no puede darse si no creamos con empatía un clima propicio para la expresión de estas aptitudes psicológicas.

La Dra. Polo explicó en el XVI Congreso de la Sociedad Española del Dolor, algunas de las claves para apoyar eficazmente a las personas queridas:

  1. Mostrar que se está a su lado
  2. Favorecer la comunicación entre profesionales y cuidadores
  3. Aprender a conocer junto al paciente los tratamientos
  4. Disfrutar los momentos sin dolor
  5. Crear ambientes tranquilos y relajados
  6. Cuidar el descanso y comodidad física
  7. Potenciar en lo posible la distracción de la persona afectada
  8. Adaptar los horarios familiares

En definitiva, pedir apoyo a familia, amigos y profesionales es de gran ayuda para afrontar cualquier dolor o enfermedad crónica.

 

Referencias:

IASP. (2020). Asociarse con su profesional de la salud para prevenir el dolor: información para los pacientes.

Díez Tejedor, E. et al. (2014). ATENCION A LOS PACIENTES CON ICTUS EN LA COMUNIDAD DE MADRID.

Dra.Cinta Polo Soriano. (n.d.). Medidad higienicodietéticas, posturales, funcionales y familiares en el paciente con dolor. Sociedad Española Del Dolor.

Barra Almagiá, E. (2015). Influence of emotional state on physical health / Influencia del estado emocional en la salud física Influencia del Estado Emocional en la Salud Física. September.

Molho, Pascale; Gross, P. (n.d.). La place de l’empathie dans l’éducation du patient.

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